Es normal que los perros suelten una cantidad moderada de pelo en ciertas épocas del año. Sin embargo, cuando la pérdida es notoria y hay zonas calvas en su pelaje, debes prestar mayor atención: probablemente haya algún problema de salud. Descubre en este post las principales causas de la caída de pelo en perros y cómo actuar en cada caso.

¿Hasta qué punto es normal que un can pierda pelo?

El proceso de muda es completamente natural y saludable para el perro. A través de éste, se libera del pelo muerto para dejar crecer uno nuevo.  Estas mudas varían de acuerdo a las razas. Algunos canes con doble pelaje, como el Golden Retriever o el Pastor Alemán, suelen soltar pelo durante todo el año. Otros presentan ciclos extensos, por lo que estos cambios no son tan perceptibles.

También hay razas que hacen el cambio dos veces al año. En primavera se deshacen de sus capas gruesas para soportar mejor las altas temperaturas, mientras que en otoño vuelven a “abrigarse” para resistir mejor el frío del invierno.

Finalmente hay variedades que, por causas genéticas, suelen soltar mucho pelo en ciertas zonas como el pecho, el estómago y las patas. Hablamos de razas como los Galgos, los Chihuahuas, los Shar Pei, los Carlino, los Schnauzer y los diferentes tipos de Bulldog.  Esto no debería preocuparte, ¡es parte de su naturaleza!

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Cómo reconocer cuando una caída de pelo es excesiva

Si la suelta de pelo es demasiado marcada, intenta identificar otros signos que pueden indicar que algo no anda bien. Las situaciones que deberían hacernos encender las alarmas son:

  • Cuando el perro pierde demasiado pelo a diario, incluyendo mechones enteros.
  • Si el perro es de una raza que normalmente pierde pelo y notas que desprende mucho más de lo habitual. En tal caso lo mejor es observar con detenimiento su evolución.
  • Tanto si se forman calvas en el manto del perro como si detectas pelo seco o piel descamada, no lo dudes: llévalo con un profesional para que lo evalúe.

La manera adecuada de afrontar estos supuestos es consultar con un veterinario, pues puede haber múltiples causas que expliquen una caída anormal de pelo.

Principales causas de la caída de pelo en perros

Detonantes relacionados con problemas emocionales o con una enfermedad pueden provocar o agravar la alopecia canina. Conoce cuáles son los desencadenantes más habituales.

Estrés por cambios en su entorno

Los nervios y la ansiedad hacen estragos en la salud de un perro. La pérdida de pelo, sin otra razón aparente, es uno de los síntomas más comunes cuando sufren de estrés. Los canes son muy rutinarios y, ante cambios importantes como las mudanzas, los nacimientos o los fallecimientos experimentan grandes niveles de nerviosismo.

También les afecta pasar mucho tiempo en soledad. En el caso de razas con mucha energía, la falta de ejercicio hará que estén muy nerviosos. El estrés puede evidenciarse igualmente en perros que hayan sido maltratados en el pasado.

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Las alergias, otro posible motivo

Las alergias son una afección muy común y pueden afectar al can de diferentes maneras: provocando problemas respiratorios, irritaciones, dermatitis o la caída excesiva de pelo.

Los perros pueden ser sensibles a una gran variedad de sustancias que pueden encontrarse en su comida, en los medicamentos o en productos de limpieza. Además, pueden ser alérgicos a tejidos o a alérgenos del ambiente como el polen o la caspa.

La dermatitis atópica se desarrolla principalmente por la presencia de estos elementos y causa pérdida de pelo e irritaciones en la piel que hacen que el individuo se rasque sin parar empeorando el daño a la dermis y al pelaje.

Muchos perros son alérgicos a las pulgas. Las picaduras de estos insectos les provocan terribles picores y una caída localizada del pelo. Ante estas situaciones es vital deshacerse de la plaga lo antes posible para que no se lastime.

La alopecia canina como síntoma de una enfermedad

Finalmente, la pérdida incontrolada de pelo puede estar relacionada con algunas afecciones como la diabetes, la sarna o el síndrome de Cushing. La diabetes provoca un deterioro progresivo de la salud del animal y un debilitamiento de su pelaje, que caerá con mayor frecuencia.

La sarna, por otro lado, es una enfermedad generada por ectoparásitos que atacan la piel del can. Se manifiesta con ardores y picor, lo que les lleva a rascarse de forma permanente y a la pérdida de pelo en zonas enteras del cuerpo del individuo. El Síndrome de Cushing es otra de las patologías que provoca la pérdida de pelo, en este caso en la cola y en los costados del cuerpo del can.