La raza Bulldog Inglés

By Published On: Maio 2nd, 2026

Estos perros tienen fama de ser los “Ferraris” del mundo canino: impresionantes a la vista, pero requieren un mantenimiento minucioso y especializado. Su fragilidad contrasta radicalmente con su apariencia de luchador impanable.

Datos básicos

Altura: entre 30 y 40 cm

Peso: 25 kg en machos y 22 kg en hembras

Esperanza de vida: entre 8 y 10 años

Ideales como perros de compañía y guardianes. Se adaptan a cualquier tipo de vivienda y conviven bien con niños.

Historia del Bulldog inglés

En la Inglaterra medieval estos perros se utilizaban como cuidadores de ganado bravo. Además, debido a su gran valor y potencia física, fueron una de las razas más utilizadas para combatir contra toros, osos e incluso leones.

Durante esta época eran llamados “perros de carnicero”, ya que eran utilizados para perseguir a ciertos animales durante su camino hasta el matadero.

En aquel entonces el aspecto de los Bulldog difería bastante del actual. Eran más altos y ligeros, con una poderosa musculatura que recordaría a un Bóxer o a un Bull Terrier.

De hecho, hay diversas teorías sobre sus antepasados. Algunos sostienen que descienden de la legendaria raza de perros Alano, originaria de Europa Central. Otras hipótesis aseguran que su génesis se remonta al Mastín Tibetano y que llegaron a las islas británicas con los romanos. Una tercera posición les emparenta con una raza de canes africanos, los kelb thal gliet.

Con el paso de los siglos, y debido al cruce con otras razas como el Carlino, su porte ha ido mutando hasta su apariencia actual. Si quieres conocer más detalles sobre el origen de esta raza, su evolución desde los campos de batalla hasta los hogares modernos resulta fascinante.

Principales características del Bulldog inglés

La robustez es el rasgo más marcado del Bulldog inglés. Son canes corpulentos y un tanto rechonchos. Además tienen patas cortas y musculosas, bien separadas y ligeramente arqueadas. Esto les da un andar muy característico de la raza, conocido popularmente como “de cangrejo”.

Estos perros tienen hombros anchos y musculosos, con un cuello extremadamente corto y una gran papada. La cabeza es grande en comparación al cuerpo y a su rostro achatado.

Los pliegues en la frente son otro de sus aspectos más característicos. Cuentan, además, con mofletes caídos y una mandíbula inferior en la que sobresalen afilados colmillos. Las orejas del Bulldog inglés son pequeñas y se inclinan hacia adelante.

La piel de su cuerpo, por otro lado, es suelta y colgante, con arrugas en determinadas zonas. Tienen un pelo corto y liso, con colores que van del atigrado al rojizo, pasando por el beige y el blanco. La cola suele ser recta y gruesa, aunque también puede estar enroscada.

Para conocer con exactitud todos los detalles morfológicos reconocidos oficialmente, consulta el estándar oficial de la raza.

Carácter y educación del Bulldog inglés

Pese a su aspecto de permanente enfado, los Bulldog son canes muy cariñosos, amigables y dóciles. Destacan por ser especialmente cuidadosos con los niños, y la paciencia es una de las grandes virtudes de la raza.

Sin embargo, llevan en el ADN una testarudez considerable heredada de sus días como luchadores contra toros. Son perros que exigen educación desde el primer día, con orden, disciplina y refuerzo positivo. Sin una mano firme pero cariñosa, pueden desarrollar comportamientos dominantes.

Son muy sensibles a cómo los humanos se comportan con ellos, por lo que es fundamental brindarles grandes dosis de cariño durante el adiestramiento.

Cuando están con extraños mantienen las distancias y pueden ser territoriales con otros perros, especialmente si no son conocidos. La socialización temprana es clave para evitar agresividad.

Por otro lado, los ejemplares de esta raza tienden a babear en exceso y a resoplar mucho. También roncan ruidosamente cuando duermen.

Fragilidad y problemas de salud

A pesar de su apariencia robusta, el Bulldog inglés es una raza extremadamente delicada que requiere cuidados diarios específicos. Sus problemas de salud hereditarios son numerosos y pueden afectar significativamente su calidad de vida.

Las enfermedades más comunes incluyen displasia de cadera, problemas respiratorios crónicos (derivados de su hocico achatado), dermatitis recurrente en los pliegues de la piel, y el temido golpe de calor, que puede ser mortal. También son propensos a Cherry Eye (prolapso de la glándula lacrimal) y problemas oculares.

El golpe de calor es una emergencia veterinaria potencialmente mortal en esta raza; temperaturas superiores a 25-27°C requieren vigilancia extrema.

Reconocer los primeros signos del golpe de calor puede salvar la vida de tu Bulldog, especialmente durante los meses de verano.

La alimentación juega un papel crucial en su longevidad. Muchos criadores y veterinarios recomiendan evitar las croquetas comerciales estándar y optar por dieta natural balanceada, comida deshidratada de calidad o régimen BARF. Una nutrición adecuada reduce significativamente los problemas de piel y puede aumentar su esperanza de vida.

REVISIONES VETERINARIAS PERIÓDICAS

Un Bulldog inglés debe visitarse al veterinario cada 6 meses, no solo anualmente. Los problemas hereditarios avanzan rápidamente; la detección temprana de displasia, problemas cardíacos o respiratorios puede marcar la diferencia entre una vida cómoda y una llena de sufrimiento.

Precio y adquisición

Un Bulldog inglés de criadero registrado en España cuesta aproximadamente 1.300€, aunque el rango puede variar según la línea genética, pedigree y reputación del criador.

Es fundamental adquirir el cachorro en un criadero responsable que realice pruebas genéticas a los progenitores (displasia de cadera, problemas cardíacos). Un precio significativamente inferior a 1.000€ debe levantar sospechas sobre la procedencia y la salud del animal.

Además del precio inicial, hay que presupuestar gastos veterinarios más elevados que en otras razas: revisiones frecuentes, posibles intervenciones quirúrgicas (Cherry Eye, problemas respiratorios), alimentación especializada y tratamientos dermatológicos son habituales a lo largo de su vida.

Cuidados específicos del Bulldog inglés

Los Bulldog son un poco perezosos y necesitan ejercicio moderado, ya que no resisten muy bien las actividades que suponen un gran esfuerzo. Sin embargo, una dosis diaria de actividad, por pequeña que sea, es imprescindible para evitar el sobrepeso.

Son perros bastante sensibles a los climas extremos. Un calor excesivo puede generarles problemas respiratorios y, si las temperaturas son muy bajas, tienden a resfriarse. Por ello, un clima templado es ideal para esta raza.

Al ser corto, su pelo no requiere demasiadas atenciones: un cepillado semanal será más que suficiente. La muda de pelo en esta raza es moderada.

Se recomienda bañarle una vez cada mes o mes y medio, aunque el aseo de los pliegues de su rostro deba hacerse cada dos o tres semanas. Con ello evitarás posibles infecciones cutáneas, muy arraigadas en esta variedad canina.

Del mismo modo, hay que controlar frecuentemente la zona alrededor de sus ojos, que tiende a acumular suciedad. En la nariz es recomendable aplicar vaselina para evitar que se reseque.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son los 3 tipos de bulldog?

Los tres tipos principales son el Bulldog Inglés (el original, más compacto y pesado), el Bulldog Francés (más pequeño, con orejas grandes) y el Bulldog Americano (más grande y atlético, con menos problemas respiratorios). El Pit Bull es un cruce de Bulldog con Terrier, no una variedad pura.

¿Qué tan delicados son realmente?

Extremadamente delicados. Requieren alimentación especializada, vigilancia constante del calor, revisiones veterinarias frecuentes y cuidados diarios de piel y ojos. No son perros para propietarios primerizos o que busquen bajo mantenimiento.

¿A qué edad puedo llevar un cachorro a casa?

Mínimo 8 semanas. A esta edad debe tener sus primeras vacunas y estar destetado. Evita criaderos que entreguen cachorros antes de las 6 semanas.

¿Pueden vivir en pisos pequeños?

Sí, se adaptan bien a espacios reducidos gracias a su bajo nivel de actividad. Lo importante es proporcionarles paseos diarios y clima controlado, no el tamaño de la vivienda.

¿Son agresivos con otros perros?

Pueden serlo si no se socializan desde cachorro. Su herencia de perros de combate persiste; la exposición temprana a otros canes reduce significativamente la agresividad territorial.

¿Cuál es la mejor alimentación?

Dieta natural balanceada, comida deshidratada de calidad o régimen BARF son superiores a las croquetas estándar. Consulta con un veterinario especializado en nutrición canina para diseñar un plan personalizado.

Un compañero exigente pero incomparable

El Bulldog inglés es ideal para familias que buscan un perro cariñoso, paciente con niños y con carácter definido. Pero exige propietarios comprometidos con sus cuidados especiales, educación temprana y vigilancia constante de su salud. No es un perro de bajo mantenimiento.

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