
El Galgo italiano, un perro miniatura
Sus huesos son tan frágiles que una caída desde el sofá puede causar una fractura. A pesar de este punto débil, el galgo italiano es un compañero extraordinariamente leal y cariñoso que forma vínculos emocionales profundos con su familia, convirtiéndose en la sombra de sus dueños.
Datos básicos
- Tamaño medio: entre 32-38 cm de altura a la cruz.
- Peso: de 3,5 a 5 kg.
- Esperanza de vida: alrededor de 13-15 años.
- Ideales para: ambientes tranquilos y hogares con personas disponibles.
Origen del Galgo italiano
Como ya nos indica su nombre, se trata de una raza procedente de Italia. Sus orígenes se remontan a la antigüedad, a la época griega y egipcia. Ha acompañado a faraones, emperadores y, ya en Europa, a reyes y reinas. De hecho, se convirtió en un perro muy popular en las Cortes, sobre todo durante el Renacimiento.
Su popularidad lo llevó a ser inmortalizado por diferentes pintores. Tanto entonces como ahora, vivía como animal de compañía, aunque tiene la morfología perfecta para un perro de caza, eso sí, en un tamaño mini. Parece que en algún momento de su historia sí llegó a llevarse a la caza de conejos. Si te interesa conocer más sobre el origen de esta raza, existen registros históricos fascinantes. Surgió a partir de galgos de dimensiones estándar.
Características físicas del Galgo italiano
Es un perro de tamaño muy pequeño y aspecto esbelto, elegante, distinguido y refinado. La cabeza es pequeña y el cráneo y el hocico presentan la misma longitud. El hocico es muy estrecho y alargado. En la cabeza destacan sus ojos grandes. Las orejas son pequeñas y altas y tienen las puntas caídas.
Tiene un pecho profundo con un tórax amplio que favorece la resistencia. Las patas son delgadas y largas y, al andar, llama la atención porque las levanta mucho. La cola es muy delgada y de inserción baja. Suele llevarla pegada al cuerpo.
La piel es fina y tersa, cubierta por un pelaje corto, suave, brillante y liso. La capa puede presentarse en diferentes colores como el crema, el leonado, el gris azulado y el negro. Apenas suelta pelo, lo que puede ser una ventaja para los cuidadores.
Carácter y temperamento
Es un perro extraordinariamente sensible y emocional que forma lazos profundos con su familia. De entrada suele ser tímido y reservado con extraños, pero una vez que establece confianza se muestra profundamente apegado y dependiente. Disfruta pasar tiempo en el regazo o acurrucado en el sofá, buscando constantemente la proximidad de sus dueños.
Su inteligencia facilita el adiestramiento, aunque requiere un enfoque suave dado su carácter sensible. Es cariñoso, alegre y dócil, con un nivel de energía moderado: muy activo al aire libre durante paseos y juegos, pero tranquilo y relajado en el interior del hogar. Se adapta bien a apartamentos siempre que reciba paseos diarios de al menos una hora.
Suele llevarse muy bien con otros perros y gatos, sin mostrar agresividad. Es excelente con niños, aunque su tamaño frágil requiere supervisión. Se recomienda socialización temprana desde cachorro para que acepte mejor personas y situaciones nuevas. Puede tener problemas de ansiedad por separación si lo dejas solo muchas horas, por lo que es ideal para personas disponibles o que trabajan desde casa.
El galgo italiano es capaz de formar lazos tan intensos con su familia que puede desarrollar ansiedad severa si se queda solo más de 4-5 horas diarias.
¿Cuánto ladra el galgo italiano?
Generalmente tiene un nivel de ladrido muy bajo, siendo uno de los galgos más silenciosos. No es un perro guardián que alerte constantemente, sino más bien un compañero tranquilo que apenas emite sonidos.
Sin embargo, si se siente amenazado o percibe una situación de peligro, sí ladrará para alertar a su familia. También puede ladrar ocasionalmente si se aburre o experimenta ansiedad por separación prolongada. En general, es una raza ideal para apartamentos donde el ruido es una preocupación.
Problemas de salud y enfermedades
Aunque goza de buena salud general, su punto débil se localiza en el esqueleto. Sus huesos son muy delgados y frágiles, especialmente durante la juventud, propensos a fracturas por caídas simples o pisotones accidentales. Requiere un entorno seguro y supervisión constante.
Las razas pequeñas tienen mayor tendencia a sufrir problemas dentales, mal aliento y acumulación de sarro. Se previenen con alimentación de calidad, cepillados regulares con productos específicos para perros y limpiezas veterinarias periódicas.
Otros problemas documentados en la raza incluyen luxación de rótula (desplazamiento de la rodilla), problemas cardíacos menores, cardiomiopatía, sensibilidad a anestesias y epilepsia. También pueden presentar trastornos oculares hereditarios y alopecia (pérdida de pelo por factores genéticos, alergias u hormonales), recomendándose un chequeo de la vista antes de criar.
Evita que salte desde alturas (sofás, camas), no permitas que niños pequeños lo carguen sin supervisión y proporciona rampas o escaleras para acceder a muebles. Una caída de apenas 60 cm puede causar fractura. Ante cualquier cojera o inmovilidad, acude al veterinario inmediatamente.
Variantes de tamaño: estándar, mini y enano
El estándar oficial de la raza reconoce un único tamaño: 32-38 cm de altura y 3,5-5 kg de peso. Sin embargo, en el mercado existen ejemplares más pequeños comercializados como “mini” o “enano”, aunque estos no cumplen los estándares de la Federación Cinológica Internacional.
Los galgos italianos mini oscilan entre 28-32 cm de altura y 3-4,5 kg, mientras que los enanos pueden medir 26-30 cm y pesar 2-3,5 kg. Estos ejemplares más pequeños tienden a ser significativamente más caros debido a la alta demanda y crianza especializada, pudiendo superar los 2.000 euros. Sin embargo, la selección extrema por tamaño conlleva mayores riesgos de salud: fracturas más frecuentes, problemas cardíacos y complicaciones durante el parto en hembras.
Si buscas un galgo italiano, es recomendable priorizar ejemplares que cumplan el estándar oficial, ya que tienen mejor pronóstico de salud a largo plazo. Desconfía de criadores que promocionan tamaños “ultra mini” o “toy” como si fueran variedades oficiales.
Adopción y dónde encontrar un galgo italiano
Antes de comprar a un criador, considera la adopción. Existen asociaciones especializadas en galgos italianos que rescatan adultos y cachorros en busca de hogar. Estos perros suelen estar evaluados de salud y comportamiento, y el proceso es más económico que la compra directa.
Si decides comprar a un criador, es fundamental encontrar uno ético y registrado que priorice el bienestar animal. Solicita registros de salud, verifica vacunaciones y tratamientos antiparasitarios completos. El cachorro debe haber permanecido con su madre hasta las 8 semanas mínimo.
Comprueba que el criador realiza pruebas de salud en los progenitores, especialmente evaluaciones oculares y cardíacas. Desconfía de precios anormalmente bajos o criadores que no proporcionen documentación. Un criador responsable te permitirá visitar las instalaciones y conocer a los padres del cachorro.
Precio y dónde comprar
El precio de un galgo italiano en Europa oscila entre 900 y 2.000 euros, dependiendo del criador, pedigree y características del ejemplar. Los ejemplares más pequeños (mini o enano) tienden a ser más caros debido a la alta demanda y crianza especializada, pudiendo superar los 2.000 euros. En países con menos criadores registrados, los precios pueden ser aún más elevados.
La variabilidad de precio refleja diferencias en la calidad del pedigree, pruebas de salud realizadas y reputación del criador. Ejemplares de líneas campeonas o con garantías de salud extendidas justifican precios en el extremo superior del rango. Desconfía de ofertas significativamente por debajo de 800 euros, ya que pueden indicar criadores irresponsables o problemas de salud no documentados.
Cuidados básicos para el Galgo italiano
Es más recomendable para climas templados, ya que soporta mal el frío, por eso no es adecuado para vivir en el exterior, al menos en los momentos de temperaturas bajas. Puede necesitar que lo abriguemos, sobre todo para salir a la calle, con abrigos o impermeables especiales para perros. En los días fríos y lluviosos puede negarse a salir de casa.
Se hace imprescindible que disponga de un lugar cálido donde descansar. Tras el baño debemos asegurarnos de que lo secamos totalmente con toalla y secador para evitar enfriamientos. Si no está seco del todo no debe salir a la calle. Preferirá hogares tranquilos antes que entornos bulliciosos.
Suelta muy poco pelo y apenas emite olor. Como todo galgo va a disfrutar corriendo y saltando, por lo que es recomendable que le ofrezcamos regularmente oportunidades para poder ejercitarse suelto y jugar con otros perros, mejor también de tamaño pequeño. En estas ocasiones el lugar debe ser seguro, pues podría escaparse persiguiendo una presa. Si quieres descubrir más sobre curiosidades de esta raza, hay aspectos fascinantes de su comportamiento.
¿Cómo alimentar correctamente a un Galgo italiano?
Debemos utilizar una alimentación de alta calidad que sea fácilmente digerible, además debe obligar a nuestro galgo italiano a masticar para prevenir la formación de sarro.
Para los cachorros recomendamos piensos completos y variados especialmente formulados para razas pequeñas hasta los doce meses de vida. A partir de ahí, continúa con alimentos para perros adultos de pequeño tamaño, especialmente formulados para sus necesidades nutricionales específicas.
Preguntas frecuentes
¿Qué color azul tiene el galgo italiano?
El color azul en esta raza se refiere a un gris azulado o plateado, no a un azul intenso. Es una de las variantes más apreciadas estéticamente, aunque todos los colores reconocidos (negro, leonado, rojo, crema) tienen igual validez según los estándares oficiales. El color azul no afecta a la salud ni al temperamento.
¿Cuáles son las diferencias entre un galgo italiano cachorro y adulto?
Los cachorros son extremadamente frágiles y requieren supervisión constante para evitar fracturas. A los 2 meses pesan 1,5-2 kg, a los 4 meses 2,5-3,2 kg, y a los 6 meses 3,5-4,2 kg. Los adultos alcanzan su peso final (3,5-5 kg) alrededor del año. El temperamento también madura: los cachorros son más juguetones e impulsivos, mientras que los adultos se vuelven más tranquilos y apegados.
¿Necesita el galgo italiano cuidados especiales en verano?
Aunque tolera mejor el calor que el frío, su pelaje corto y poca grasa corporal lo hacen sensible a temperaturas extremas. Proporciona agua fresca constantemente, evita paseos en las horas más calurosas y nunca lo dejes en un coche cerrado. Algunos ejemplares pueden quemarse con el sol directo.
¿Es el galgo italiano adecuado para familias con niños pequeños?
Sí, es excelente con niños, pero requiere supervisión constante debido a su fragilidad ósea. Los niños menores de 5 años no deben cargarlo sin ayuda de un adulto, y deben aprender a tratarlo con suavidad. Es ideal para familias que valoren la calma y el respeto mutuo.
¿Cuánto ejercicio necesita un galgo italiano?
Requiere al menos una hora de paseos diarios dividida en dos o tres salidas. Disfruta corriendo en espacios seguros, pero su tamaño pequeño lo hace vulnerable en parques con perros grandes. Prefiere jugar con otros galgos o perros de tamaño similar. Si te interesa conocer más sobre las características del galgo en general, hay rasgos comunes fascinantes.
¿Puede vivir un galgo italiano en un apartamento pequeño?
Sí, es una de sus mayores ventajas. Su bajo nivel de actividad en interiores, escaso ladrido y tamaño reducido lo hacen ideal para pisos. Lo importante es que reciba paseos diarios suficientes y no pase muchas horas solo, ya que es propenso a la ansiedad por separación.
Un compañero para la tranquilidad
El galgo italiano es perfecto para personas que buscan un perro cariñoso, silencioso y adaptable a espacios reducidos, siempre que puedan ofrecerle estabilidad emocional y cuidados especiales para su frágil estructura ósea. No es un perro para quién busca independencia canina, sino para quien valora la compañía constante y el vínculo profundo.
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