La rabia es una enfermedad vírica mortal que afecta a animales de sangre caliente. La implantación de programas de vacunación ha controlado su avance en determinadas zonas del mundo pero no podemos bajar la guardia.

Cuando un perro se contagia de rabia debe ser sacrificado, porque esta enfermedad no tiene cura. Por eso es importante mantener a nuestro perro siempre vacunado y conoces los síntomas de esta terrible enfermedad.

¿Es la rabia un peligro en la actualidad?

En los países desarrollados la rabia se considera erradicada gracias a la vacunación masiva y rutinaria de los perros y de otros animales domésticos que también pueden resultar contagiados, como gatos y hurones. Eliminando el riesgo que suponen estos animales, la enfermedad en los seres humanos se reduce a casos anecdóticos.

Pero esta situación no es la que nos encontramos en países menos desarrollados, sobre todo en África y Asia. En algunos, como la India, las muertes por rabia afectan a miles de personas cada año. Si viajamos a esas regiones debemos extremar las precauciones. Pero incluso en los países con la rabia erradicada se pueden encontrar casos del virus.

Mapaches, mofetas, zorros o murciélagos pueden padecer la enfermedad. Por eso no debemos bajar la guardia y es recomendable que vacunemos a nuestros perros y gatos según nos paute el veterinario, incluso aunque vivamos en una comunidad donde esta vacuna no se considere obligatoria.

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¿Cómo se contagia la rabia en mascotas?

La transmisión de la rabia se produce por el mordisco de un animal infectado, ya que el virus se encuentra en la saliva. En países en vías de desarrollo los perros o gatos que vagabundean por las calles pueden ser focos de infección. La saliva infectada también puede acceder al organismo a través de una herida abierta o por las mucosas.

El período de incubación oscila entre una semana y un año, dependiendo de dónde haya sido la entrada, ya que el virus tiene que llegar hasta el cerebro y volver a la boca, en concreto a las glándulas salivares, a través del sistema nervioso. Los síntomas aparecerán en días.

Síntomas de la rabia en perros

Los síntomas que produce la rabia se deben a la encefalitis, que es la inflamación del cerebro. En un principio lo que se aprecia es un cambio de personalidad y, como mucho, una molestia en la zona de entrada del virus. Tras unos días el perro se retrae y su mirada permanece perdida.

La encefalitis tiene las siguientes presentaciones, que pueden mezclarse:

  • Furiosa: el perro se descontrola por completo y ataca a todo lo que se mueve. Los músculos faciales se contraen, lo que hace que los dientes se muestren permanentemente.
  • Paralítica o muda: se produce la parálisis de músculos en garganta y mandíbula, lo que hace que la boca del perro no pueda cerrarse y que la lengua cuelgue. Hay hipersalivación por imposibilidad de tragar, tos y náuseas. La fase final es la pérdida de control de los movimientos y la muerte por insuficiencia respiratoria.

¿Cuál es el tratamiento contra la rabia?

Desgraciadamente, la rabia es una enfermedad para la que no existe tratamiento efectivo, por lo tanto, siempre resulta mortal. Por este motivo, cuando se desconoce el estado de salud de algún perro mordedor o mordido se recomienda la cuarentena.

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Vacunación de la rabia en perros

En vista del pronóstico de esta enfermedad, la mejor opción es la vacunación. Esta puede iniciarse cuando el animal es un cachorro y debe mantenerse durante toda su vida, anualmente o cada dos o tres años, en función de la vacuna y de la legislación vigente en nuestro lugar de residencia. Tendremos que informarnos al respecto.

Es importante que, si vamos a viajar con nuestro perro, indaguemos sobre las recomendaciones veterinarias de la zona. Además, debemos llevar la documentación que acredite que el perro ha sido correctamente vacunado contra esta enfermedad.

Si nuestro perro o nosotros entramos en contacto con algún animal sospechoso de rabia debemos ponerlo inmediatamente en conocimiento de las autoridades médicas o veterinarias del país donde nos encontremos.

¿Qué hacer si sospechamos que nuestro perro tiene la rabia?

Por supuesto, si tenemos la sospecha fundada de que nuestro perro puede haber contraído la enfermedad debemos acudir de inmediato a una clínica veterinaria y comunicarlo a las autoridades. A estos animales no se los vacuna. Se deben tomar muestras para enviar a un centro autorizado, que es el único que puede confirmar el diagnóstico.

Mientras, el perro se mantiene aislado en el domicilio o en unas instalaciones a tal efecto durante unos veinte días en espera de los resultados. Si mostrase síntomas de rabia habría que sacrificarlo.

Qué hacer si contactamos con un animal rabioso

Si, por cualquier circunstancia, somos nosotros los que establecemos contacto con un animal susceptible de padecer rabia las medidas a tomar van a depender de cómo haya sido la interacción.

En el caso de arañazos o heridas leves en las que no llegue a haber hemorragia debemos lavar la lesión en profundidad, con agua y jabón, y procurar atención médica, pues se recomienda la vacunación.

Si ha habido un mordisco o el contacto de saliva del animal sospechoso con mucosas también hay que lavar la herida en profundidad y acudir al hospital para recibir inmunoglobulinas, que se infiltran alrededor de la lesión, además de la vacuna correspondiente.

Bibliografía
Carlson y Giffin (2002): Manual práctico de veterinaria canina. Madrid: Editorial el Drac.
Web de la OMS sobre la rabia: https://www.who.int/topics/rabies/es/