¿A quién no le gustaría tener un lobo como compañero? Si alguna vez lo pensaste, los ejemplares de la raza Perro Lobo de Saarloos son idénticos a estos caninos aulladores. Pero claro, no cualquiera puede vivir con uno de estos canes: se requiere un espíritu firme para educar y tolerancia con sus hábitos un tanto individualistas.

Sin embargo, una vez se sienta parte de tu manada tendrás a un compañero que te seguirá hasta el fin del mundo sin dudar. Sumérgete dentro de los secretos del Perro Lobo de Saarloos.

Datos básicos

  • Tamaño: entre 65 y 75 cm de altura
  • Peso: entre 35 y 45 kilos
  • Esperanza de vida: entre 10 y 12 años.
  • Ideales para: la vida al aire libre en un entorno rural.

Orígenes del Perro Lobo de Saarloos

Esta raza surge en los Países Bajos durante la década de 1930, a partir del cruce entre un ejemplar macho de Pastor Alemán con una hembra de Lobo Siberiano. El responsable de la cría fue Leendert Saarloos, un entusiasta de los perros que buscaba una variedad de los populares pastores germanos más resistente y longeva. El resultado fueron individuos fuertes y obstinados.

Saarloos siguió trabajando en la mejora del temperamento reservado del entonces conocido como Perro Lobo Europeo hasta su muerte en 1969, cuando otros criadores tomaron la posta de su legado. Esta raza fue reconocida en 1975 en Holanda como Perro Lobo de Saarloos en honor a su creador. Aunque despierta mucho interés entre los expertos, a día de hoy estos perros no son muy conocidos por el público en general, ni en Europa ni en el resto del mundo.

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Principales rasgos físicos del Perro Lobo de Saarloos

Su parecido con el lobo es su principal característica. Son altos y de contextura atlética, con un cuerpo grácil, alargado y bien musculado. Tienen patas ligeras pero resistentes y un andar muy elegante. Poseen colas largas y con abundante pelo, rectas o en forma de sable.

Su aspecto lobuno se completa con una cabeza plana, un hocico largo y fino y una mordida en tijera. Presentan ojos en forma de almendra y de colores que van del amarillo hasta el castaño claro. Su mirada es esquiva y refleja cautela. Cuentan con orejas de tamaño medio, de forma triangular y punta redondeada.

Su pelaje es corto, bien apretado y varía en función del clima. En invierno desarrollan un manto interno, mucho más denso, y un collar protector de pelo alrededor del cuello; en los meses estivales prevalece la capa externa de pelo más ligero para no sufrir tanto calor.

El pelaje suele ser más claro en la zona baja del cuerpo y en las áreas internas de las extremidades. Los colores más habituales son el gris, el pardo, el rojo y el blanco; este último es muy raro de ver, aunque se acepta como parte del estándar de la raza.

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El particular temperamento del Perro Lobo de Saarloos

Aunque pueden adaptarse a la vida doméstica, no son perros para cualquiera, ya que su parte salvaje todavía se encuentra muy marcada en su temperamento.  Además de desconfiados, son muy activos y necesitan grandes dosis de libertad. No es buena idea mantener a estos canes en pisos, ya sean grandes o pequeños, pues no toleran mucho el encierro. Odian las jaulas y lo pasan mal durante los viajes en cualquier tipo de vehículo.

Si se crían junto a una familia, su carácter arisco se verá atemperado. En estos casos pueden llegar a ser perros leales y muy cariñosos con su grupo más íntimo. Ante todo necesitan sentirse parte de una manada, por lo que establecerán lazos duraderos con los integrantes del hogar. Se llevan mejor con niños mayores o jóvenes. No se recomienda tenerlos en casas con niños pequeños.

De cachorros son muy juguetones y abiertos, pero a medida que crecen su desconfianza aumenta. No se desenvuelven bien como perros de guardia, ya que ante los desconocidos exhibirán un comportamiento tímido y huidizo. Aun así, en caso de no poder escapar de situaciones conflictivas con extraños, pueden llegar a mostrarse agresivos.

La relación con otros perros dentro y fuera de casa es compleja. Si han sido educados firmemente ocuparán su lugar dentro de la manada sin problema. Por el contrario, si no han sido correctamente socializados desde pequeños pueden intentar imponerse como líderes de la manada, lo que puede derivar en peleas.

En cualquier caso, la instrucción es fundamental. Son perros inteligentes que aprenden rápido pero que necesitan de un entrenador experimentado. Los Perros Lobo de Saarloos no son recomendables como primera experiencia.

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¿Cómo cuidar a un Perro Lobo de Saarloos?

Su pelaje está perfectamente preparado para resistir bien en la intemperie, aunque un cepillado semanal no le vendrá nada mal. No debes bañarle a menos que esté muy sucio. Después de paseos largos por espacios abiertos recuerda revisar la parte interna de sus patas y la zona del cuello para comprobar que no tenga garrapatas u otros parásitos adheridos.

Estos canes parecen tener cantidades inagotables de energía ¡No se cansan nunca! Necesitan paseos largos de entre 1 y 2 horas por espacios amplios como parques grandes o por el campo. Tampoco les gusta salir con correa, pero si crees que puedes encontrarte con otros canes lo mejor es llevarlo atado.

Por otro lado, necesitan estar en compañía de los suyos. Te agradecerán que no les dejes solos por largos periodos de tiempo. Un Perro Lobo de Saarloos no es adecuado para estar en un chalet de fin de semana o para personas que pasan mucho tiempo fuera de casa. En estos casos desarrollará ansiedad por separación, volviéndose destructivo o tratando de escapar siempre que vea la oportunidad.

Salud de un Perro Lobo de Saarloos

Entre estos canes hay cierta incidencia de mielopatía degenerativa, una afección progresiva que afecta a la médula espinal y puede derivar en la parálisis total del ejemplar.

Otra condición hereditaria común es el enanismo hipofisario, que se manifiesta con un desarrollo deficiente de las piernas o de la mandíbula durante los primeros meses de vida. Otras señales de esta afección son la calvicie y los ojos abultados.