Raros en la actualidad, todavía hay controversia entre quienes consideran al Dingo una subespecie lobuna y aquellos que afirman que es un perro, pero todavía asilvestrado. En cualquier caso, no es posible exportarlos fuera de Australia.

Datos básicos

  • Peso: 20-30 kg, los machos son más grandes que las hembras.
  • Altura: 53 cm.
  • Esperanza de vida: 10 años.
  • Ideales para: personas expertas en perros que dispongan de un amplio espacio. Obligatoriamente residentes en Australia.

Evolución del Dingo

El Dingo es originario de Asia, aunque se popularizó en Australia. Se calcula que llegó allí hace 4000 años. En solo 500 se había extendido por todo el continente, aunque mantenía su relación con Asia. A través de un parásito específico de marsupiales australianos que infestó a perros salvajes asiáticos se determinó que existía comercio de Dingos entre Australia y Asia.

Eran perros que vigilaban los asentamientos humanos de aborígenes, actuando como centinelas y compañía. Mantenían limpio el campamento, pero, en épocas de carestía, podían servir de alimento. Hoy en día apenas se encuentran como perros domésticos. Aunque, realmente, es posible que nunca hayan sido totalmente domesticados.

Se cree que se debe a su localización geográfica remota, que los ha mantenido aislados, y a la escasa intervención humana. Existen diferentes denominaciones para referirse al Dingo, como Maliki, Warrigal, Noggum, Mirigung o Boolomo. El nombre del Dingo procede de una lengua aborigen de cerca de Sidney.

El Dingo, ni perro ni lobo

Algunos investigadores no consideran al Dingo como un perro salvaje, sino como una subespecie del lobo, probablemente emparentado con el lobo asiático o indio. Los Dingo en libertad se distribuyen por distintas zonas de Asia y, sobre todo, en la zona más al norte de Australia. Los ejemplares de los territorios al sur son de menor tamaño.

Viven en los bosques autóctonos formando pequeñas manadas. Desgraciadamente, en la actualidad se califica su situación como vulnerable, aunque, como sucede con otros animales, depende de la zona. En algunas sus poblaciones son consideradas plaga y está permitido eliminarlos. Además, es difícil conservar la raza pura.

A lo largo del tiempo el Dingo se ha ido cruzando con perros europeos llegados a Australia. La llegada de europeos también supuso la introducción de ovejas y conejos, presas que hicieron aumentar la población del Dingo. En cualquier caso, si se cataloga como especie gozará de una protección que no tiene en la actualidad al ser tratado como perro doméstico.

Características del Dingo

Los Dingo son perros medianos. En este aspecto difieren de los lobos. Se cree que la reducción de talla se incluye en el proceso de autodomesticación que han sufrido. Cuando aumentó la población canina en los asentamientos humanos, los perros más pequeños, que necesitaban menos comida, tenían más posibilidades de sobrevivir.

En cambio, la forma de su boca y su dentadura son más similares a las de su antecesor, el lobo indio de las llanuras, que a los perros domésticos. Además, como curiosidad, las perras de esta raza tan solo tienen un ciclo reproductivo al año. Este se inicia hacia los dos años de edad. Es un aspecto que los vuelve a asemejar a los lobos.

Los ojos presentan una tonalidad entre amarillo y anaranjado. Su mirada es intensa. Las orejas están levantadas y son muy móviles. La cola la llevan relajada y colgante. Es larga y peluda. Se presentan en variedad de colores, como blanco o negro, aunque el manto típico es amarillo jengibre. Todos los Dingo de pura raza cuentan con pelo blanco en los pies.

Temperamento del Dingo

No es una raza adecuada para un hogar con niños ni es especialmente amistoso con otros perros. Tampoco es perro para principiantes, ya que no es fácil educarlo en obediencia, aunque tan solo sean las órdenes básicas para convivir. Los Dingo se mantienen en alerta constante y son muy inteligentes.

Además, suelen ser distantes con las personas e independientes. Es posible que los rasgos de su carácter se deban a que la intervención humana con ellos está en una fase aún inicial. Por lo tanto, no han sufrido todavía ningún tipo de selección. Es una explicación para entender lo poco amistosos y extrovertidos que se suelen mostrar con las personas.

Claro que la socialización, la educación y la precocidad del contacto con los humanos incidirán en estos aspectos. No es normal que ladren, pero sí emplean los aullidos. Por último, tener un Dingo en casa solo debe hacerse mediante una adopción responsable. En ningún caso recogiendo a un animal salvaje.

Cuidados básicos del Dingo australiano

Los perros Dingo no están diseñados para vivir entre las cuatro paredes de un apartamento. En sus genes lleva sus orígenes como perro libre entre las poblaciones humanas. Por ello está perfectamente preparado para vivir en el exterior, prefiriendo los climas soleados.

La dieta debe tener como ingrediente principal la proteína de origen animal. En la naturaleza cazan e ingieren multitud de presas y de muy distintos tamaños. Desde insectos hasta canguros rojos. En cuanto a la higiene, su manto apenas requiere cuidados.

Problemas de salud del Dingo

Los Dingo son animales sanos, en líneas generales más que la media de los perros y, además, no desprenden el característico “olor a perro”. En cualquier caso, si convivimos con un Dingo como perro de compañía debemos acudir al veterinario para establecer el calendario de desparasitaciones y de vacunaciones adecuado a cada ejemplar.