Carácter del Alano español y cuidados recomendados

Por Published On: mayo 9th, 2026

Tras siglos como perro de presa y trabajo, el Alano español conserva una reputación que mezcla respeto y desconfianza. Sin embargo, su temperamento real dista mucho del mito que lo rodea: es un perro de carácter tranquilo y equilibrado, capaz de ser un compañero familiar excepcional si recibe la educación adecuada. La clave no está en su naturaleza, sino en quién lo cría.

Datos básicos

  • Altura: 56-64 cm.
  • Peso: 30-40 kg.
  • Esperanza de vida: 12 años.
  • Ideales para: personas con experiencia en el manejo de perros.

Origen de la raza Alano Español

Su nombre nos indica que sus comienzos se sitúan en España. Estos se remontan a la antigüedad, aunque no es hasta el siglo XXI que la Real Sociedad Canina de España reconoce al Alano español como raza. Sus funciones comprendían tanto el agarre del ganado, sobre todo bovino, para su vacunación, marcado o manejo, como la caza mayor de ciervo y jabalí.

En la actualidad podemos encontrarnos ejemplares que mantienen su trabajo tradicional con el ganado, en tareas de protección. Pero, sobre todo, está hoy en día dedicado a la vigilancia y a la defensa de propiedades. Se considera descendiente de los perros que utilizaba el pueblo de los alanos. Estos eran utilizados en la guerra y también con el ganado.

Estaban especializados en agarrar toros, para lo que se servían de su instinto de perro de presa. El perro aparece representado en cuadros de pintores tan famosos como Velázquez o Goya. También en la literatura de Berceo, Lope de Vega o Cervantes. Todo ello da muestra de una popularidad de la que no goza en la actualidad. Si quieres conocer más sobre la historia completa de esta raza, encontrarás detalles fascinantes sobre su evolución.

Características físicas del Alano Español

Esta raza es de tamaño grande. Su aspecto es imponente y poderoso. Llama la atención su cuerpo fuerte y musculoso. Cabeza ancha y grande y hocico corto y chato, con trufa siempre negra. Es braquicefálico. Por el cuello va a presentar pliegues de piel y arrugas, formando papada, que también pueden estar en la cara. Las orejas se insertan altas.

Se acostumbraban a cortar. Por suerte, esta práctica cuya única finalidad es estética, está prohibida cada vez en más países. Sin recortar, lleva las orejas plegadas sobre la cara. Los ojos son rasgados y de color avellana, ámbar o amarillo. El conjunto de sus rasgos transmite una expresión seria. El manto es corto y grueso.

Entre sus colores característicos encontramos el atigrado con o sin negro, el leonado, el rojizo, el gris o el amarillo. Pueden tener una máscara negra en la cara y unas pocas manchas blancas en la zona del pecho, el cuello o las extremidades. Para conocer todos los detalles oficiales, puedes consultar el estándar de la raza.

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¿Es agresivo el Alano Español?

No. Esta es la respuesta directa que necesitas. El Alano español es un perro valiente pero emocionalmente estable, que no se lanza al ataque sin motivo ni busca conflictos de forma espontánea. Su actitud natural es calmada y segura, caracterizada por la confianza en sí mismo.

Lo que sí posee es un instinto protector muy desarrollado. Si percibe una amenaza real hacia su familia o su territorio, reaccionará con decisión y firmeza. Esa combinación de templanza y capacidad de acción lo convierte en un perro confiable para quienes entienden su naturaleza. No es un perro que ladre constantemente ni que muestre agresividad sin causa.

El Alano español es seguro de sí mismo, equilibrado, tranquilo y en constante alerta: un perro que actúa solo cuando es necesario.

La educación y la socialización temprana son determinantes. Un ejemplar bien criado desde cachorro, expuesto a diferentes personas, animales y situaciones, desarrolla un temperamento equilibrado y predecible. Sin esta base, cualquier perro de su tamaño y potencia puede presentar conductas problemáticas. La responsabilidad recae en el cuidador, no en la raza.

¿Es un buen perro de familia?

Sí, pero con matices importantes. El Alano español puede ser un compañero familiar excepcional si crece en un hogar donde recibe educación coherente y socialización desde cachorro. Es leal, cariñoso y demostrativo con su familia, aunque reservado con extraños.

Con los niños es paciente y protector. Su tamaño y energía requieren supervisión con menores pequeños para evitar accidentes involuntarios, no por agresividad sino por su peso y entusiasmo. Puede convivir sin problemas con otros animales si ha sido socializado correctamente desde joven.

REQUISITOS PARA FAMILIA

El Alano español necesita un hogar con dueños experimentados, capaces de establecer límites claros y coherentes. Requiere ejercicio regular, estimulación mental y presencia constante. En casa suele ser tranquilo y poco destructivo si está bien ejercitado, pero no es un perro para propietarios primerizos o ausentes.

Su temperamento equilibrado lo convierte en excelente perro de hogar para familias que comprenden sus necesidades. Es sensible a las emociones de su familia y responde bien al refuerzo positivo. La clave está en ofrecerle educación positiva, coherente y temprana.

¿Alano Español potencialmente peligroso?

Legalmente, el Alano español no figura en la lista de razas potencialmente peligrosas en la mayoría de comunidades autónomas españolas. Sin embargo, si un ejemplar individual presenta conductas peligrosas documentadas, puede ser clasificado como PPP y requerir licencia especial hasta que entre en vigor la nueva Ley de Bienestar Animal.

La clasificación de peligrosidad no depende de la raza, sino del comportamiento individual del perro y de cómo haya sido criado y educado. Un ejemplar bien socializado y entrenado es menos peligroso que muchos perros pequeños mal educados. Lo que sí es cierto es que su tamaño, potencia y capacidad de mordida hacen que cualquier incidente sea más grave que el de razas menores.

Por eso la responsabilidad del propietario es absoluta. Debe garantizar educación adecuada, control en espacios públicos y supervisión constante. Es un perro de temperamento equilibrado que combina cualidades de excelente perro de trabajo con compañero cariñoso, siempre que reciba el trato que merece.

La mordida del Alano Español

Su cabeza es grande y sólida, con un hocico corto y unas mandíbulas potentes, pensadas originalmente para sujetar sin soltar. Su cuerpo atlético y bien estructurado habla de un perro hecho para la acción, pero también para la calma cuando está en equilibrio.

La potencia de su mordida es considerable, resultado directo de su herencia como perro de presa. Sin embargo, esto no significa que muerda sin razón. De hecho, es poco probable que un ejemplar bien educado recurra a la mordida en situaciones cotidianas. Su instinto es sujetar y controlar, no desgarrar.

En los juegos notarás su tendencia natural de perro de presa: intentará sujetar juguetes, animales o personas con su boca. Aquí es donde la educación temprana es crítica. Debemos aprovechar estos momentos para ponerle límites claros, enseñarle a soltar bajo orden y evitar que desarrolle hábitos problemáticos en el futuro.

Cuidados básicos para la raza

El Alano español se adapta a vivir tanto en el exterior como en el interior de los hogares. Por supuesto, va a necesitar un mínimo de tres paseos al día. También está recomendado ofrecerle la posibilidad de realizar actividad física sin correa de manera regular. Aunque a primera vista no lo parezca, alcanza una velocidad considerable.

Esta es fruto de sus orígenes como perro de caza y presa. Es un perro acostumbrado al trabajo, por lo que también debemos preocuparnos por ofrecerle estimulación a nivel mental. En cuanto a la higiene, su manto corto apenas requiere cuidados. Podemos pasarle de vez en cuando una manopla o un guante apto para este tipo de pelo.

Esto nos ayuda a reforzar el vínculo perro-humano y contribuye a que se acostumbre y acepte nuestro manejo. Si buscas información más detallada sobre cómo es realmente esta raza en el día a día, encontrarás experiencias prácticas de propietarios.

Principales problemas de salud

Es un perro muy resistente al dolor. De hecho, tradicionalmente se le ha considerado un perro inmune al sufrimiento. Esta fuerza la ha trasladado también a las enfermedades, por lo que goza, en general, de una buena salud.

Quizás se debe a que mantiene prácticamente intactas sus características primitivas, sin haber sufrido cruces que hayan mermado sus condiciones. Como punto de atención podemos destacar los pliegues de su piel. En ellos podría desarrollarse dermatitis. Para intentar evitarlo basta con revisarlos periódicamente y mantenerlos limpios y secos.

Preguntas frecuentes

¿Necesita socialización el Alano Español?

Sí, es absolutamente esencial. La socialización debe iniciarse lo antes posible, presentando al perro a congéneres, otros animales, personas y situaciones muy diferentes. Esto reduce significativamente su instinto decidido y agresivo, permitiendo que conviva de forma equilibrada con su entorno.

¿Puede convivir con otros perros?

Sí, si ha sido socializado desde cachorro. Tiene tendencia a ser dominante, por lo que puede mostrarse agresivo con otros perros si no ha aprendido a relacionarse correctamente. Si conviven desde pequeños, se puede conseguir una buena relación entre ellos.

¿Es ladrador?

No. El Alano español es poco ladrador. Comunica más a través de su lenguaje corporal y su presencia que mediante ladridos constantes.

¿Qué tipo de propietario es ideal para esta raza?

Personas con experiencia en el manejo de perros y conocimientos sobre psicología canina. No es recomendable para propietarios primerizos o que no puedan dedicar tiempo a educación y ejercicio regular.

¿Cuál es el precio de un Alano Español?

El precio orientativo de un Alano español de criadero registrado ronda los 400 euros, aunque puede variar según el criador, pedigree y características del ejemplar. Siempre es recomendable contactar directamente con criadores especializados para obtener información actualizada.

Un compañero noble para dueños comprometidos

El Alano español es un perro de carácter equilibrado, valiente pero no agresivo, leal pero no sumiso. No es para cualquiera, pero para quien entienda sus necesidades y le ofrezca educación coherente, es un compañero excepcional. Su reputación histórica como perro de presa no define su potencial como miembro de la familia.

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