
El Lebrel Escocés
Nacido en las montañas escocesas, el Deerhound o Lebrel Escocés está acostumbrado a ver todo desde las alturas. Destaca por su gran tamaño y su pelaje rústico, aunque también por su carácter amistoso y una mirada orgullosa que recuerda su pasado noble. Majestuoso y altivo, es un perro para personas seguras de lo que quieren. ¿Te animas al desafío?
Historia del Lebrel Escocés
El Lebrel Escocés es tan antiguo como las Islas Británicas. Se dice que cuando llegaron los primeros escoceses, los antepasados de los Deerhound ya estaban allí. Otras versiones aseguran que la variedad vino desde Oriente, de la mano de comerciantes fenicios. Sea como sea, nadie conoce a ciencia cierta el secreto de sus orígenes. Durante siglos fueron utilizados para perseguir a los lobos y luego para cazar ciervos. De hecho, demostraron ser tan buenos en esta labor que se les quedó el nombre: “deer”, significa ciervo y “hound”, sabuesos.
Debido a sus grandes dotes para la cacería se convirtieron en los preferidos de los nobles escoceses. De hecho, solo los aristócratas tenían permitido contar con ejemplares de Lebrel Escocés, algo que también les valió el mote de “Perros Reales de Escocia”. Esta exclusividad y su gran tamaño llevaron a que en la actualidad haya pocos ejemplares. Fueron reconocidos oficialmente en 1886. Si quieres profundizar en su fascinante pasado, puedes consultar la historia de la raza Lebrel Escocés.
Tamaño y apariencia física
Son perros de grandes dimensiones, con una estructura atlética que recuerda a los galgos pero más robusta. Los machos alcanzan entre 76 y 86 cm de altura a la cruz, mientras que las hembras oscilan entre 71 y 86 cm. El peso típico está entre 36 y 46 kilos, distribuido en una musculatura bien desarrollada y extremidades largas.
Su contextura física es inconfundible: cuello fuerte y largo, línea superior arqueada que desciende hacia la cola, pecho profundo pero no muy amplio. Las patas son anchas y rectas, con muslos poderosos en las extremidades traseras. La cola es gruesa en la raíz, se afina hacia la punta y llega casi al suelo, bien cubierta de pelo.
La cabeza es alargada sin stop apreciable, con cráneo plano y leve protuberancia sobre los ojos. El hocico se estrecha hacia una trufa oscura. Los ojos son redondeados y oscuros; las orejas, de inserción alta, se pliegan hacia atrás en reposo y se semi-erigen en actividad.
El pelaje es grueso, apretado y desgreñado, áspero al tacto como alambre. Los colores habituales son gris-azulado oscuro o claro, tonos leonados o rojos con máscara, patas y cola negra. Son tolerables manchas blancas en pecho, dedos y punta de cola. Para conocer todos los detalles morfológicos, consulta el estándar del Lebrel Escocés.
La esperanza de vida del Lebrel Escocés es de 8 a 11 años, relativamente corta para un perro de su tamaño.

El temperamento del Lebrel Escocés
Si bien su tamaño puede ser intimidante, sus modales no lo son. Es una de las razas más gentiles y cariñosas del universo canino. Con la familia serán afectuosos y buenos compañeros. Son muy leales y, a pesar de ser unos bonachones, defenderán a los suyos si ven que están en peligro.
Adoran a los niños y les buscarán constantemente para jugar, especialmente durante sus primeros 3 o 4 años de vida, cuando muestran una energía inagotable. Sin embargo, por sus grandes dimensiones, pueden ser un problema con los pequeños de corta edad.
También mantendrán buenas relaciones con otros perros, aunque siempre preferirán a los que tengan un tamaño similar al suyo. Al ser tan amistosos con todos no son una buena elección como perros guardianes.
Por otro lado, no son canes fáciles de educar. Los lebreles tienden a ser un poco perezosos a la hora del adiestramiento. Tampoco les gusta mucho obedecer órdenes. El entrenamiento para hacer sus necesidades también requiere de paciencia.
Su instinto de persecución está muy marcado, lo que es un inconveniente a la hora de convivir con animales pequeños. Incluso con una socialización adecuada es probable que intenten perseguir a un gato o a un conejo con el que comparten casa. Por todo ello, no se recomienda su adopción como primer perro.
Cuidados que precisa un Lebrel Escocés
Un Deerhound jamás se adaptará a un piso de ciudad o a una casa de dimensiones reducidas. Aunque sus necesidades de ejercicio son moderadas, cuando corren necesitan una buena cantidad de espacio. Un paseo diario de media hora no es suficiente para mantenerles equilibrados, pues deben tener un lugar donde puedan moverse con libertad.
Lo ideal es disponer de una vivienda con jardín. La valla debe tener una altura considerable para evitar que escape en busca de presas. Por eso mismo, durante las salidas, siempre debe ir con correa. Pero recuerda que tienen una gran fuerza, por lo que el entrenamiento en obediencia es fundamental para que no te arrastren si deciden salir corriendo tras una ardilla.
Suelen ser canes muy activos durante la etapa de cachorros, pero debes evitar que se esfuercen demasiado hasta que termine su crecimiento. A partir de los 5 años tienden a tranquilizarse y será más habitual que se sienten a ver la tele a tu lado o que duerman la siesta bajo el sol.
Los lebreles son naturalmente gregarios y necesitan sentir el cariño de su familia. Si los dejas solos durante mucho rato, lo más probable es que desarrollen un comportamiento destructivo, y con su tamaño pueden destruir bastante.
Pierden pelo moderadamente a lo largo del año y se recomienda un cepillado semanal para evitar enredos. Por su tipo de pelaje es mejor utilizar un cepillo desenredante en las primeras dos pasadas y finalizar con uno de puntas de metal. Los baños solo cuando sea necesario, especialmente si su manto empieza a oler fuerte.
¿Cómo es la salud del Lebrel Escocés?
Entre las enfermedades relacionadas con esta raza destaca la displasia de cadera y de codo, la torsión gástrica o el hipotiroidismo. La cardiomiopatía dilatada, una afección cardíaca, también tiene cierta incidencia en los ejemplares de esta raza.
Otro problema habitual es que, debido a su bajo porcentaje de grasa corporal, suelen ser muy sensibles a la anestesia. Esto es algo que los veterinarios deben tener en cuenta cuando sea necesario sedarles; por ejemplo, si van a ser sometidos a una cirugía.
Otra dolencia que puede aparecer es el osteosarcoma, una variedad muy agresiva de cáncer de huesos. Finalmente, la deficiencia de factor VII es un defecto genético que afecta a su capacidad para coagular la sangre, lo que puede causar hemorragias graves incluso en heridas pequeñas.

Cachorros: primeros cuidados y desarrollo
Los cachorros de Lebrel Escocés nacen con una energía extraordinaria durante los primeros 3 o 4 años de vida. Sin embargo, durante el crecimiento (hasta los 12-15 meses) deben evitar esfuerzos excesivos que comprometan el desarrollo óseo. Los saltos repetidos, las carreras prolongadas en superficies duras y el ejercicio intenso pueden causar problemas articulares permanentes.
El entrenamiento en obediencia debe comenzar temprano, aunque estos perros tienden a ser independientes y perezosos para aprender. La socialización es crítica: expón al cachorro a diferentes personas, sonidos y entornos antes de las 16 semanas para evitar comportamientos temerosos o agresivos en la edad adulta.
La alimentación debe ser de alta calidad y formulada específicamente para razas grandes en crecimiento. Consulta con tu veterinario sobre las cantidades y frecuencia de comidas; generalmente requieren 3-4 tomas diarias hasta los 6 meses, luego 2 tomas. Evita cambios bruscos de dieta que causen problemas digestivos.
Los Lebreles Escoceses tienen un bajo porcentaje de grasa corporal que los hace muy sensibles a la anestesia. Comunica esto a tu veterinario antes de cualquier procedimiento quirúrgico, incluso menor. Algunos anestésicos pueden ser peligrosos; el profesional debe elegir protocolos específicos para la raza.
Precio y dónde adquirir un Lebrel Escocés
Un cachorro de Lebrel Escocés de criadero registrado tiene un precio aproximado de 1100 euros. Este rango puede variar según la reputación del criador, el pedigree del ejemplar y la región geográfica. Los criadores especializados suelen exigir referencias y realizar seguimiento post-venta para garantizar el bienestar del animal.
Antes de contactar con un criadero, verifica que esté registrado en la Real Sociedad Canina de España o en organismos equivalentes. Un criador responsable te proporcionará documentación sanitaria, pruebas de salud de los progenitores (especialmente displasia de cadera) y un contrato de compra. Desconfía de precios significativamente más bajos, que pueden indicar prácticas de cría irresponsables.
El precio incluye típicamente la primera vacunación, desparasitación y microchip. Algunos criadores ofrecen garantía de salud durante los primeros meses. Solicita siempre referencias de compradores anteriores y, si es posible, visita las instalaciones antes de comprometerte.
Adopción como alternativa a la compra
Aunque menos frecuentes que otras razas, existen Lebreles Escoceses en adopción a través de asociaciones de rescate especializadas en lebreles y galgos. Adoptar un adulto tiene ventajas significativas: el perro ya ha completado su crecimiento, su temperamento es conocido y, en muchos casos, ya está adiestrado.
Las organizaciones de rescate realizan evaluaciones comportamentales exhaustivas y proporcionan información detallada sobre el historial del animal. Además, el coste es sustancialmente menor que la compra a un criador, generalmente entre 150 y 400 euros, que cubre gastos veterinarios básicos.
Contacta con asociaciones de protección animal en tu región o busca en plataformas de adopción especializadas. Muchas organizaciones permiten un período de adaptación o devolución si la convivencia no funciona, lo que reduce el riesgo para el adoptante.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre el Lebrel Escocés y el Lebrel Irlandés?
Ambos son lebreles antiguos, pero el Lobero Irlandés es más alto (hasta 90 cm) y pesado (hasta 55 kg), con pelaje más largo y sedoso. El Escocés es más compacto, con pelaje áspero y desgreñado. El Irlandés tiene un temperamento más tranquilo y es mejor para familias primerizas; el Escocés es más independiente y requiere experiencia previa.
¿Puedo tener un Lebrel Escocés en un apartamento?
No es recomendable. Aunque sus necesidades de ejercicio son moderadas comparadas con otras razas de caza, requieren espacio para moverse libremente. Un apartamento, incluso grande, no proporciona la libertad que necesitan. Desarrollarán comportamiento destructivo si se sienten confinados.
¿Cómo es la convivencia con gatos u otros animales pequeños?
Muy complicada. Su instinto de persecución es muy fuerte y, incluso con socialización temprana, es probable que intenten cazar gatos, conejos o pájaros. Si tienes mascotas pequeñas, esta raza no es la más adecuada para tu hogar.
¿Dónde puedo encontrar criaderos de Lebrel Escocés en España?
Consulta el registro de la Real Sociedad Canina de España o contacta con clubs especializados en lebreles. Verifica que el criadero esté registrado, realice pruebas de salud a los progenitores y proporcione documentación completa. Desconfía de anuncios en plataformas generales sin referencias verificables.
¿Cuál es el coste anual de mantener un Lebrel Escocés?
Además del precio inicial, estima entre 1500 y 2500 euros anuales en alimentación de calidad, veterinario, seguros y cuidados. Los gastos veterinarios pueden aumentar significativamente si desarrolla problemas de salud como displasia o cardiomiopatía.
¿A qué edad alcanza su tamaño adulto?
Completan su crecimiento óseo entre los 12 y 15 meses, aunque pueden seguir ganando musculatura hasta los 2-3 años. Durante el crecimiento, evita ejercicio intenso para proteger sus articulaciones.
Un compañero noble para el hogar adecuado
El Lebrel Escocés es ideal para familias con experiencia previa en razas grandes, que dispongan de espacio suficiente y puedan dedicarle tiempo y atención. No es un perro para principiantes, pero para quien pueda ofrecerle lo que necesita, será un compañero leal, cariñoso y majestuoso durante sus 8 a 11 años de vida.
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