¿Cuánto duerme un gato?

Por Published On: abril 23rd, 2026

Puede parecernos que los gatos son animales muy dormilones. Si se convive con alguno, es fácil observar que dedican buena parte del día a descansar y a autoacicalarse. Pero, ¿cuánto duerme un gato? ¿Cuánto es normal y qué debería preocuparnos? Lo explicamos en el siguiente artículo.

El sueño de los gatos

Al igual que las personas, los gatos atraviesan distintas fases de sueño, según este sea superficial o profundo. Esto quiere decir que no todas las horas que pasan durmiendo lo hacen profundamente, sino que pueden mantenerse mucho tiempo en un estado de somnolencia.

En esta fase serán capaces de reaccionar con rapidez si perciben algún estímulo, como alguien que se acerca, un ruido, la presencia de otro animal, etc. También puede llamarnos la atención que no duerman tantas horas seguidas como los humanos, que somos capaces de dormir toda la noche del tirón.

Ellos duermen al día más tiempo que nosotros, pero repartido en diferentes siestas, que se sucederán a lo largo del día y de la noche, alternando fases de somnolencia y sueño profundo con otras de actividad. En estas siestas, los periodos de sueño profundo serán de unos minutos.

No es extraño que, en ocasiones, veamos que los gatos dormidos mueven sus patas, sus orejas, sus ojos e incluso maúllan. Están en la fase REM del sueño, una fase profunda que es totalmente normal y saludable.

En total, con el patrón que hemos descrito, los gatos pueden dormir cada día entre 13 y 20 horas, dependiendo de la edad y las circunstancias, como explicaremos en los siguientes apartados.

¿Cuánto duerme un gatito?

Los gatos de menor edad son capaces de dormir hasta 20 horas al día. Según vayan creciendo, esta cantidad de horas de sueño irá disminuyendo. Si pensamos en los bebés humanos, no nos extrañará esta necesidad de dormir. De hecho, durante sus primeras semanas de vida, los gatitos no harán otra cosa que no sea dormir y comer.

Se despertarán, aproximadamente, cada 2-3 horas para mamar y seguirán durmiendo, pegados a su madre y hermanos de camada. Hacia las 3-4 semanas de vida comenzarán a interactuar más con el entorno, pero, durante los primeros meses, seguirán durmiendo mucho.

Con unos 3 meses ya pueden estar durmiendo alrededor de 14 horas. Notaremos que pasan más tiempo jugando y explorando y menos descansando. Durante el periodo de crecimiento rápido y hasta el año los gatitos pueden dormir menos que los gatos adultos, que ya no dedican tanto tiempo ni energía a la exploración de su entorno.

¿Cuánto duerme un gato adulto?

Los gatos adultos sanos pueden dormir más de la mitad del día. Podemos estar hablando de una media de 15 horas y un rango de entre 13 y 16, pues habrá algunas diferencias significativas en función de la personalidad y el modo de vida de cada gato. Los hay más tranquilos, más juguetones, nerviosos, etc.

Además, estas horas de sueño son para los gatos que viven en el interior del hogar, sin acceso al exterior. Los ejemplares que hacen vida fuera es probable que duerman algo menos. A efectos de sueño, consideraremos gatos adultos a los que hayan cumplido el año de edad.

¿Cuánto duerme un gato mayor?

Los gatos de edad avanzada, aproximadamente a partir de los 10 años de vida, en general, duermen más que los adultos. De hecho, en este aspecto podríamos decir que vuelven a ser gatitos muy pequeños.

Lo decimos porque no es raro que alcancen las 18-20 horas de sueño al día. Así, es completamente normal que su actividad se vea disminuida y, al contrario, el tiempo de descanso aumente. Forma parte del proceso natural de envejecimiento.

¿Qué hago si mi gato duerme mucho?

Sabiendo cuánto es normal que duerma un gato, nos será más fácil detectar si el nuestro está durmiendo de más, es decir, si pasa más tiempo quieto e inactivo de lo que hasta entonces era su comportamiento habitual. Dormir más puede indicar la presencia de distintas enfermedades.

Y no solo físicas. Por ejemplo, un gato aburrido puede pasar el día durmiendo. Debemos fijarnos si aparece algún otro signo clínico, como pérdida o disminución del apetito, evacuaciones fuera del arenero, aumento de la ingesta de agua, vómitos, etc.

Igualmente, si notamos a nuestro gato más inquieto de lo normal y durmiendo menos, conviene que consultemos con el veterinario, pues podría ser un signo clínico indicativo de enfermedad.

Incluso en los gatos mayores, que sabemos que pasarán más tiempo descansando que los adultos, es recomendable llamar al profesional si detectamos que el periodo de sueño es excesivo, presente otros signos clínicos o no. Por ejemplo, puede estar ocultando un dolor.

Que los gatos sean mayores no quiere decir que no podamos tratar sus dolencias. Aunque sean degenerativas, asociadas a la edad o incurables, por lo menos, podremos ofrecerles la mejor calidad de vida.

¡Comparte!
¡SÍGUENOS!
Últimos artículos