El Terrier Tibetano no tiene nada de terrier, pero sí capacidades de perro guardián procedentes de su pasado como vigilante de los monasterios budistas. Hoy en día es un buen perro de compañía, adaptado a la ciudad, juguetón, cariñoso y dócil.

Datos básicos

  • Altura: 36-41 cm.
  • Peso: 8-14 kg.
  • Esperanza de vida: 13-14 años.
  • Ideales para: familias y personas que puedan dedicarle tiempo.

Orígenes del Terrier tibetano

El Terrier tibetano es una de las razas que se asocian al Tíbet. A pesar de su denominación, no es un auténtico terrier. También se le llama Dhoki Apso o Tibet Apso. Su origen se remonta a la Edad Media o incluso más atrás, cuando, a pesar de su pequeño tamaño, era un perro guardián. Hoy en día ha pasado a ser una raza de compañía.

Su historia se vincula a una leyenda. Se cuenta que los monjes budistas regalaban estos perros a tribus nómadas como forma de desear buena suerte. Lo cierto es que estos monjes fueron los que lo mantuvieron como compañía y guardián, ya que era muy ladrador. La raza salió del Tíbet de la mano de una médica inglesa, la doctora Greig.

Se introdujo en el Reino Unido en la década de 1930, aunque no ha alcanzado tanta popularidad como su pariente cercano, el Lhasa apso. En esa fecha fue reconocida oficialmente. Desde Reino Unido se expandió por el resto de Europa y por América del Norte. Lo remoto de su lugar de origen ha permitido que la raza haya sufrido pocas alteraciones.

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Características físicas de la raza

Estamos ante una raza de tamaño pequeño-mediano. La cabeza es bastante estrecha y mediana. En ella destaca la abundancia de pelo. Los ojos son de forma redondeada y de tamaño grande. Son muy expresivos. El color habitual es el marrón oscuro, pero pueden ser más claros en consonancia con la tonalidad que presente el manto.

Las orejas son pequeñas y en forma de uve. Bien provistas de pelo, cuelgan a ambos lados de la cabeza. Aunque de reducidas dimensiones, el cuerpo del Terrier tibetano es sólido, compacto y potente, además de alargado. Las patas son cortas. Los pies son relativamente grandes, pero se encuentran ocultos bajo el pelo.

Este es abundante, largo, denso y fino. El manto se presenta con una doble capa, lo que facilita soportar las inclemencias del clima, y en una variedad de colores. De hecho, los únicos que no se aceptan son el marrón chocolate y el hígado.

Temperamento de la raza Terrier Tibetano

A pesar de su nombre, en el Terrier tibetano no vamos a encontrar los rasgos comportamentales característicos de la mayoría de los terrier. Al contrario, es mucho más dulce. Es apto para la convivencia con los niños, gracias a su docilidad y tranquilidad. No lo parece por su tamaño, pero, tal y como nos enseñan sus orígenes, es un buen guardián.

Conserva las cualidades que desplegaba en sus inicios como protector de los templos. Es muy probable que ladre, con un ladrido fuerte y valeroso, nada más detecte algún ruido. Es un perro de carácter alerta y curioso, además de ser muy cariñoso, sociable, alegre, fiel y juguetón. Eso sí, con los extraños no es raro que se muestre tímido, reservado y cauteloso.

Otro rasgo positivo es que resulta relativamente sencillo de educar. Aunque se trate de un perro pequeño, no podemos olvidar socializarlo ni educarlo. Hay que ser constantes y coherentes porque algunos ejemplares son tercos y menos dispuestos a obedecer. Pero es la única manera de conseguir un perro equilibrado que muestre lo mejor de su carácter.

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Cuidados básicos recomendados

Si vivimos en un apartamento en la ciudad, podemos decidirnos por adoptar un Terrier tibetano. Eso sí, aunque soporta bien las temperaturas frías, no puede vivir en el exterior. Requiere realizar poca actividad física, aunque le encanta jugar.

Aun así, tiene que pasear a diario. Es un perro muy apegado a su familia, por lo que no lleva bien permanecer solo durante horas. La falta de atención podría llevarle a sufrir problemas de comportamiento.

Por otra parte, el cuidado de su manto también requiere tiempo, ya que hay que cepillarlo con frecuencia para evitar la aparición de nudos y enredos. Hay que vigilar la higiene de las orejas, pues pueden tener pelo, lo que dificulta su ventilación. El pelo alrededor de la boca tiene que limpiarse, sobre todo después de comer o de beber.

Principales problemas de salud

Por lo general, el Terrier tibetano es un perro que goza de buena salud. Podemos resaltar cierta tendencia a padecer displasia de cadera y problemas oculares que incluso pueden derivar en ceguera, como las cataratas.

Por otra parte, las orejas caídas y cubiertas de pelo tienen más propensión a la aparición de otitis, por lo que habrá que vigilarlas periódicamente. En el aspecto psicológico, necesita que le prestemos atención y le dediquemos tiempo. Si no se siente acompañados pueden aparecer problemas de conducta.