Bedlington terrier – Carácter, cuidados e historia

Por Published On: mayo 14th, 2026

Tras su apariencia de oveja se esconde un cazador incansable: el Bedlington terrier fue criado en las minas de Northumberland para perseguir ratas y tejones, pero hoy es un compañero familiar inteligente y cariñoso que requiere estimulación constante y cuidados de pelaje exigentes.

Origen y genética: el cruce Whippet

El Bedlington terrier es resultado de cruces deliberados entre el Caniche, el Dandie Dinmont Terrier y el Whippet, siendo este último el aporte genético más determinante. Se estima que la raza estaba ya establecida a finales del siglo XVIII en el distrito minero de Bedlington, Northumberland.

Los mineros de Rothbury desarrollaron estos perros para cazar alimañas en las minas y perseguir tejones. También fueron compañeros de cazadores furtivos. El cruce con Whippet le confirió la línea corporal característica: patas largas, musculatura ágil y velocidad explosiva, cualidades que contrastan con su apariencia ovejuna. Por eso también se conoce como Rothbury terrier o «perro gitano».

Esta herencia genética explica su temperamento: bajo la dulzura externa late un cazador tenaz, dinámico e inteligente que necesita estimulación constante. Sin ella, desarrolla conductas destructivas y nerviosismo.

Tamaño y características físicas

Es un perro de talla pequeña-mediana. Los machos adultos miden entre 38 y 43 cm y pesan de 8 a 10 kg; las hembras son ligeramente más pequeñas. Su aspecto recuerda al de una oveja, rasgo que lo hace inconfundible y que contrasta radicalmente con su origen cazador.

La cabeza es larga, estrecha y recta, aunque buena parte permanece oculta bajo un copete denso. Los ojos, pequeños y almendrados, expresan amabilidad. Las orejas cuelgan delgadas y suaves, con un mechón de pelo en la punta. El cuello es largo y elegante, el lomo arqueado y el vientre recogido.

Las patas traseras destacan por su musculatura, herencia del Whippet. Su manto es grueso, rizado y lanoso, en tonos azulado, hígado o arena. Los cachorros nacen oscuros y se aclaran al crecer. Esta textura requiere mantenimiento profesional regular.

Cuidados del pelaje: grooming profesional

El pelaje rizado y lanoso requiere mantenimiento cada 6-8 semanas con peluquero profesional especializado. Entre sesiones, es necesario cepillar diariamente o al menos 2-3 veces por semana para evitar nudos y enredos.

El baño debe realizarse cada 6-8 semanas, coincidiendo con el corte. Se recomienda no dejar más de 2,5 cm de pelaje en ninguna parte del cuerpo. Además del grooming, requiere cuidado regular de uñas, ojos, orejas y dientes. Este es un coste significativo a largo plazo: entre 80 y 150€ mensuales solo en mantenimiento del pelaje.

Aunque pueda parecer que el cuidado es solo estético, es fundamental para la salud: un pelaje descuidado favorece infecciones de piel y problemas dermatológicos. No es una raza recomendada para quienes no puedan asumir este compromiso económico y temporal.

Problemas de salud: toxicosis cúprica y otras enfermedades

Aunque gozan de buena salud general, el Bedlington terrier es propenso a varias enfermedades hereditarias. La más característica es la toxicosis cúprica (hepatotoxicosis por cobre), un defecto metabólico que causa acumulación tóxica de cobre en el hígado. Es fundamental que los criadores realicen prueba genética de ADN a los reproductores.

Otras condiciones documentadas incluyen:

  • Cataratas hereditarias: opacidad del cristalino que puede llevar a ceguera.
  • Atrofia progresiva de retina (APR): degeneración retiniana que causa pérdida de visión.
  • Displasia de cadera: malformación articular que causa cojera y dolor.
  • Luxación de rótula: desplazamiento de la rótula, enfermedad ortopédica común en razas pequeñas.
  • Problemas renales: insuficiencia renal crónica.

Los criadores responsables realizan examen ocular ECVO a los reproductores. Al adquirir un cachorro, solicita siempre el certificado de prueba de cobre y los resultados oftalmológicos de ambos progenitores.

PRUEBA GENÉTICA DE COBRE OBLIGATORIA

Antes de adoptar un Bedlington terrier, exige al criador el certificado de prueba genética de cobre de ambos padres. Esta enfermedad es hereditaria y potencialmente mortal; los ejemplares afectados no deben reproducirse. Sin este documento, el riesgo de heredar la enfermedad es inaceptable.

Precio y dónde comprar un Bedlington terrier

Un cachorro de Bedlington terrier de criador responsable inscrito en la RSCE cuesta entre 700€ y 1500€ en España, con una media aproximada de 1100€. Este rango incluye pedigrí LOE, test genético de cobre de los progenitores, vacunas y microchip. La raza es poco común en el país, por lo que es habitual encontrar listas de espera.

Los costes mensuales posteriores rondan los 80-150€, principalmente por grooming profesional cada 6-8 semanas. Antes de contactar con un criador, verifica que realice pruebas genéticas obligatorias de cobre y examen ocular ECVO a los reproductores. Desconfía de precios significativamente inferiores: suelen indicar falta de controles sanitarios.

Un Bedlington terrier bien criado requiere inversión inicial en salud genética y mantenimiento continuo del pelaje, no solo en el precio de compra.

Preguntas frecuentes sobre el Bedlington

¿Dónde puedo encontrar criadores de Bedlington terrier en España?

La raza es poco común en España. Busca criadores inscritos en la RSCE (Real Sociedad Canina de España) que realicen pruebas genéticas de cobre y examen ocular ECVO. Algunos criadores tienen listas de espera de varios meses. Evita plataformas de venta sin verificación de pedigrí y controles sanitarios.

¿Cuál es la diferencia entre un Bedlington terrier y un Whippet?

El Whippet es más ligero (12-14 kg), más alto (47-56 cm) y tiene pelaje corto. El Bedlington es más compacto, con pelaje rizado y lanoso. Aunque el Whippet influyó genéticamente en el Bedlington, este último es más cazador de alimañas y el Whippet es más corredor de velocidad. Comparten agilidad y musculatura en patas traseras.

¿Necesita adiestramiento especial con gatos y otras mascotas?

Sí. Aunque se lleva bien con otros perros, su instinto cazador puede activarse con pequeños animales. Es imprescindible socializarlo desde cachorro con gatos y otras mascotas si va a convivir con ellos. Sin educación temprana, puede perseguirlos.

¿Es un buen perro guardián?

Sí, aunque su apariencia no lo sugiera. Es valiente una vez alertado y anuncia la llegada de desconocidos. Sin embargo, se muestra cordial cuando el amo lo permite. No es un perro agresivo, pero sí protector con su familia.

¿Cuánto ejercicio necesita diariamente?

Al menos una hora diaria, distribuida en varios paseos. Además, necesita juegos que impliquen correr, saltar y recuperar objetos. La estimulación mental es igual de importante: juegos de rastreo, excavación y búsqueda previenen conductas destructivas.

¿Cuál es la esperanza de vida del Bedlington terrier?

Entre 14 y 15 años si goza de buena salud y cuidados adecuados. Con controles veterinarios regulares y pruebas genéticas en los reproductores, es posible alargar esta esperanza de vida.

¿Vale la pena tener un Bedlington terrier?

Ideal para familias activas que puedan ofrecerle estimulación física y mental diaria, así como asumir los costes de grooming profesional. No es una raza para quienes buscan un perro de bajo mantenimiento, pero recompensa con inteligencia, cariño y una personalidad única que combina la dulzura aparente con el coraje de un auténtico cazador. Si buscas un terrier diferente, con pelaje especial como el Kerry Blue o la tenacidad del Airedale, el Bedlington merece tu atención.

¡Comparte!