El Dogo de Burdeos o Mastín francés es un animal de aspecto tan imponente que para algunas personas llega a resultar amenazante. Pero, en realidad, se trata de una raza tranquila y cariñosa, siempre que reciba unos correctos cuidados.

Datos básicos

  • Altura: 58-69 cm.
  • Peso: 36-45 kg.
  • Esperanza de vida: 10-12 años.
  • Ideales para: personas con experiencia en el manejo de perros de tamaño grande.

Origen de la raza

El Dogo de Burdeos o Bordeaux, también recibe el nombre de Mastín francés, lo que ya nos indica su procedencia francesa. Sus orígenes se remontan a la antigüedad. Era un perro dedicado a la vigilancia y a la caza, en concreto de jabalís y osos. Esta última finalidad ha sido relegada en la actualidad, pero se mantiene como perro para la defensa de propiedades.

Además, se ha convertido también en perro de compañía. En su pasado desempeñó tareas de cuidado del ganado y otras terribles, como peleas contra perros u otros animales, para los que se utilizaba como cebo en la arena. Volviendo a sus orígenes, es relevante saber que la región de Burdeos, de donde procede, fue gobernada, durante siglos, por los ingleses.

Este hecho propició que se produjeran cruces con el conocido como Mastín inglés, pero, también, con perros de apariencia similar procedentes de España. Todos ellos son los antecesores de esta potente raza. En la actualidad se asemeja más al Bullmastiff que al antiguo Mastín inglés con el que se lo relaciona.

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Características físicas del Dogo de Burdeos

El Dogo de Burdeos es un perro de tamaño grande y aspecto imponente, poderoso e incluso agresivo. La cabeza es ancha, muy grande y llena de arrugas. Al tratarse de un perro braquicéfalo presenta el característico hocico achatado. Es prognato. El stop es abrupto.

Los ojos son de forma ovalada y están bien separados. Pueden ser de color verde, miel o más oscuros. Las orejas son de tamaño pequeño, inserción alta, caídas y con la punta redondeada. Destaca por su pecho ancho, a juego con el resto de su cuerpo.

Las patas son fuertes y musculosas. La cola es gruesa y se va afinando hacia la punta. El manto es corto, liso, suave y fino. Puede ser de color dorado, caoba o de una tonalidad marrón conocida como cervatillo.

Temperamento del Dogo de Burdeos

A pesar de su aspecto, es un perro que requiere una cantidad considerable de ejercicio. Tiene cualidades para ser guardián y un aspecto que disuade a los intrusos. Con ellos es cauteloso, reservado e incluso intimidante. No puede dejarse solo en terrenos o naves y es imprescindible una socialización adecuada para evitar problemas que pueden ser graves.

Junto a la educación, es fundamental para garantizar la convivencia. La fuerza es una de sus características más destacadas y un dato a tener en cuenta a la hora de su manejo. Es más fuerte que ágil o veloz. En general, es un perro de temperamento tranquilo, sobre todo en el hogar, y equilibrado, que siente un gran apego por su familia, con la que se muestra cariñoso.

No lleva bien pasar mucho tiempo solo. La mayoría de los ejemplares son aptos para convivir con niños y los toleran sin problemas. No obstante, no es conveniente dejarlos a solas, sobre todo si se trata de niños de corta edad o poco habituados a los perros. Es activo y necesita estímulos físicos e intelectuales, ya que posee una gran inteligencia.

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Cuidados básicos para la raza Dogo de Burdeos

El Dogo de Burdeos se ha adaptado a una vida urbana. Aunque por su manto corto pueda parecer lo contrario, aguanta tanto temperaturas cálidas como frías. Hay que tener cuidado con las primeras, ya que la braquicefalia es un factor de riesgo para el golpe de calor. Su pelaje apenas requiere cuidados. Sí podemos pasarle, de vez en cuando, un cepillo o manopla de goma para eliminar pelo muerto y acostumbrarlo a nuestras manipulaciones.

Es un perro que necesita ejercitarse. Por ello debemos ofrecerle oportunidades de realizar actividades, además de los paseos de rutina que, por supuesto, deben ser diarios y un mínimo de tres. Al ser braquicéfalo puede presentar dificultades respiratorias y debemos evitarle ejercicio físico intenso en las horas de calor. Es habitual que se baben.

Es probable que en algunos lugares sea considerado como un perro potencialmente peligroso, por lo que habrá que tener en cuenta los requisitos legales que esto conlleva. Por último, mantener a un perro de tamaño grande supone un coste económico que tenemos que ser capaces de asumir antes de adoptar.

Principales problemas de salud

En la raza encontramos los problemas asociados a los perros braquicéfalos. Son sobre todo importantes los que afectan a la respiración, al tener una nariz muy achatada. Hay que protegerlos de las altas temperaturas para evitar sustos como el golpe de calor, al que son propensos.

Si la legislación nos obliga a pasearlo con bozal, para facilitar su refrigeración es conveniente utilizar uno de cesta. Además, su piel arrugada debe ser vigilada, pues en las zonas de pliegues es fácil que se acumule suciedad y humedad, lo que incrementa el riesgo de dermatitis.

Entre otras patologías que pueden padecer mencionamos la displasia de cadera o de codo, la torsión de estómago, problemas cardíacos y alergias. La mayoría se asocian a su gran tamaño y a las características de su piel.

El Dogo de Burdeos y el cine

Esta raza se mantenía sobre todo circunscrita a Francia, su país de origen, hasta la aparición, en 1989, de un ejemplar de Dogo de Burdeos en la película Turner and Hooch, traducida como Socios y sabuesos.

En ella el perro se convertía en compañero de un detective protagonizado por Tom Hanks. El éxito de la cinta propició el reconocimiento de la raza a nivel mundial, en una extensión que se mantiene en la actualidad.