
Raza Borzoi (Galgo Ruso) – Información completa de la raza
Estos perros fueron cazadores de lobos siberianos en las estepas rusas, pero hoy son compañeros de sofá que prefieren la cercanía de su familia a cualquier aventura. Su elegancia aristocrática contrasta con un carácter sorprendentemente tranquilo y sensible, lo que los convierte en mascotas ideales para quien busque un lebrel sin la hiperactividad típica de la raza.
Temperamento y carácter del galgo ruso
El Borzoi es un perro dulce y equilibrado, criado durante siglos para ser compañero de la aristocracia rusa. A diferencia de otros lebreles, no es un animal nervioso o excesivamente energético. Disfruta de largas horas tumbado en casa, siempre que tenga a su familia cerca.
Su lealtad es profunda, aunque mantiene cierta independencia característica de los perros de caza. Con los niños del hogar se comporta bien, pero prefiere mantener distancia de los juegos bruscos. Los extraños pueden ponerle nervioso, y algunos ejemplares permanecen en constante alerta ante desconocidos. Sin embargo, su instinto de protección es débil: rara vez ladra ante intrusos, por lo que no es adecuado como perro guardián.
El Borzoi tiene visión aguda capaz de detectar movimiento a gran distancia, lo que despierta su instinto de caza de forma impetuosa durante la actividad, pero permanece tranquilo el resto del tiempo.
Su inteligencia es notable, pero no es fácil de entrenar. El individualismo y la terquedad son rasgos inherentes, lo que sitúa al Borzoi entre las razas más desobedientes cuando se trata de obediencia tradicional. Responden mucho mejor al cariño y la paciencia que a métodos coercitivos. Se llevan bien con otros perros y animales con los que han sido criados desde pequeños.
Tamaño y características físicas
El galgo ruso es uno de los lebreles más grandes. Los machos alcanzan entre 70 y 82 centímetros de altura en la cruz, mientras que las hembras suelen ser ligeramente más pequeñas. El peso oscila entre 35 y 50 kilogramos, dependiendo del sexo y la línea de cría.
Su cuerpo es alargado y esbelto, con líneas armoniosas que reflejan su herencia como cazador. El cuello es largo y musculoso, el pecho estrecho pero profundo, y el dorso curvado termina en una grupa potente.
Las extremidades son enjutas pero musculosas, permitiendo velocidades de galope extremadamente rápidas con zancadas de gran amplitud. De hecho, el Borzoi figura entre las razas más rápidas del planeta, alcanzando hasta 58 kilómetros por hora en carrera.
La cabeza presenta una forma alargada y fina, con un hocico igualmente largo que no termina en punta sino en curva suave. Los ojos son oblicuos, oscuros y muy cercanos entre sí. Las orejas de inserción alta se llevan plegadas hacia atrás, levantándose en estado de alerta.
El pelaje es doble, largo y sedoso, ondulado o rizado en el cuerpo y más corto en la cabeza. Los colores habituales son blanco, marrón, dorado o canela, presentándose sólidos o combinados. También existen ejemplares negros con marcas blancas y máscaras oscuras en el rostro.
Orígenes del Borzoi Ruso
Esta variedad de lebreles de origen ruso desciende de perros como el cazador de osos ruso, el pastor caucásico y varias razas de sabuesos tártaros. Los primeros registros oficiales de la raza se remontan al año 1650, cuando se estableció el primer estándar en aquel país.
En aquella época se les utilizaba en grupos de a tres, sobre todo para cazar lobos siberianos junto a los aristócratas soviéticos, entre ellos el Zar Nicolás II. Durante mucho tiempo los entonces llamados Loberos Rusos fueron conocidos como «los perros de la realeza».
Pero justamente por esta razón fueron perseguidos y asesinados durante la revolución proletaria de 1918. La raza se habría extinguido de no ser por aquellos ejemplares regalados por el zar a nobles de otros países, como la Reina Victoria de Inglaterra. En 1936 se les cambió el nombre a Borzoi, aunque no fueron reconocidos dentro del estándar de la Federación Cinológica Internacional hasta 2006.
Cuidados del Borzoi Ruso
Estos perros se adaptan bien a todo tipo de hogares. Pueden vivir sin problemas en pisos de ciudad, siempre que sus necesidades de ejercicio –al menos media hora diaria– se encuentren satisfechas. Los paseos siempre deben realizarse con correa, ya que perseguirán todo lo que se les cruce en su camino.
El Borzoi prefiere pasar el tiempo dentro de casa. La mejor manera de mantenerle contento es brindándole una cama confortable donde pueda descansar largas horas.
Pierden bastante pelo durante las épocas de muda, por lo que un cepillado cada dos días es altamente recomendable en esas épocas. Con respecto a los baños, una vez al mes será suficiente. Al ser originario de zonas frías, estos canes no toleran bien el calor. Evita dejarle mucho tiempo en el patio o expuesto al sol durante el verano.
Los cachorros son excesivamente juguetones y destructivos, pero este comportamiento desaparece con la madurez, aunque tardan bastante en desarrollarse completamente.
Salud del Borzoi Ruso
La torsión gástrica es una de las afecciones más frecuentes en esta raza. La mejor prevención es evitar que coma demasiado rápido (algo típico de los Borzoi) y que realice ejercicio inmediatamente después de alimentarse. Deja al menos dos horas entre la comida y la actividad física intensa.
La displasia de cadera es otro problema hereditario común que afecta a los huesos posteriores y causa problemas de movilidad. Exige pruebas de salud en los padres antes de comprar un cachorro.
Debido a su poca cantidad de grasa corporal, los Borzoi rusos son muy sensibles al frío extremo, por lo que en invierno pueden requerir abrigo durante los paseos. Las revisiones veterinarias anuales son esenciales para detectar problemas tempranamente. Una esperanza de vida de 10 a 12 años es típica de la raza si se mantienen buenos cuidados de salud.
Precio y dónde comprar un galgo ruso
El coste de un Borzoi registrado en un criadero oficial oscila entre 500 y 600 euros, aunque algunos ejemplares de líneas de campeones pueden superar esta cifra. A este precio hay que sumar los gastos iniciales: vacunación, microchip, documentación y primeros cuidados veterinarios.
Es fundamental adquirir el cachorro en un criadero registrado y responsable. Verifica que los padres tengan pruebas de salud (displasia de cadera, problemas oculares) y que el criador proporcione documentación oficial de la raza. Desconfía de precios significativamente inferiores, que suelen indicar criadores sin escrúpulos o problemas de salud no declarados.
Antes de comprar, solicita referencias de otros compradores y visita las instalaciones si es posible. Un buen criador responderá todas tus preguntas y te pedirá información sobre tu hogar para asegurar que el cachorro va a un ambiente adecuado.
Adopción de un galgo ruso
Aunque menos común que otras razas, existen asociaciones de rescate especializadas en lebreles y galgos rusos. La adopción es una opción más económica (generalmente entre 100 y 300 euros) y éticamente valiosa, especialmente si el perro proviene de un hogar donde fue abandonado o maltratado.
Los perros adultos adoptados suelen adaptarse rápidamente a su nuevo hogar, especialmente si tienen experiencia previa en familia. Muchos rescates proporcionan información sobre el historial del animal y apoyo post-adopción. Contacta con asociaciones locales de protección animal o busca en plataformas de adopción especializadas en razas grandes.
La adopción requiere paciencia: algunos ejemplares necesitan tiempo para recuperar confianza. Pero la recompensa de dar una segunda oportunidad a un Borzoi es incomparable.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipos de galgos hay?
Existen varias razas de lebreles: el Galgo Español, el Galgo Inglés (Greyhound), el Galgo Afgano, el Borzoi ruso, el Saluki y el Whippet, entre otros. Cada uno tiene características físicas y temperamento distintos, aunque todos comparten el instinto de caza y la velocidad.
¿Cuál es la diferencia entre el Borzoi y el Galgo Afgano?
Ambos son lebreles elegantes con pelaje largo, pero el Borzoi es más alto (70-82 cm) y tiene la cabeza más alargada. El Galgo Afgano es más pequeño y tiene un pelaje más abundante y sedoso. El Borzoi es más tranquilo en casa, mientras que el Afgano tiende a ser más activo.
¿El galgo ruso es negro?
El Borzoi puede ser negro, aunque es menos común. Los colores más habituales son blanco, marrón, dorado y canela, a menudo combinados. Los ejemplares negros suelen tener marcas blancas y máscaras oscuras en el rostro.
¿Es el Borzoi un buen perro para familias con niños pequeños?
Sí, pero con supervisión. El Borzoi es gentil y tolerante, pero prefiere la calma a los juegos bruscos. Los niños mayores que respeten su espacio son ideales. Los muy pequeños pueden asustar al perro con movimientos impredecibles.
¿Cuánto ejercicio necesita un galgo ruso?
Al menos media hora diaria de paseo con correa. A diferencia de otros lebreles, no requiere actividad extrema. Disfruta de paseos moderados y tiempo de descanso en casa. Nunca lo sueltes en espacios abiertos sin valla, ya que perseguirá cualquier movimiento.
¿Es fácil adiestrar a un Borzoi?
No. Son inteligentes pero independientes y tercos. Responden mejor al refuerzo positivo y al cariño que a métodos coercitivos. La paciencia y la consistencia son clave. Algunos nunca obedecerán órdenes de forma fiable si ven algo que cazador.
Un compañero elegante y tranquilo
El Borzoi es ideal para quien busque un lebrel sin la hiperactividad típica de la raza. Su elegancia, lealtad y temperamento equilibrado lo convierten en un excelente compañero para familias que valoren la calma y la sensibilidad por encima de la energía desenfrenada.
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